
Abordaje de la fragilidad y el envejecimiento saludable por el farmacéutico comunitario
Detalles del producto
La población española envejece de forma progresiva, lo que supone un importante reto para un sistema sanitario con capacidad limitada, haciendo imprescindible el papel de la farmacia comunitaria. En este contexto, el farmacéutico comunitario, formado y en colaboración con otros profesionales sanitarios, es clave en la prevención, detección y abordaje de los problemas de salud asociados al envejecimiento.
La atención al adulto mayor debe centrarse en la valoración funcional, destacando la fragilidad como un estado reversible y prevenible si se identifica de manera precoz. Este enfoque refuerza la importancia del farmacéutico comunitario en el cribado y seguimiento de pacientes frágiles, así como en la valoración geriátrica integral, la identificación de fragilidad, sarcopenia y malnutrición, la evaluación del riesgo de caídas y el trabajo interdisciplinar, potenciando su labor asistencial desde la farmacia comunitaria.


